Tarta campestre de cumpleaños

Ya os dije la semana pasada que os enseñaría la tarta campestre de mi sobrino pequeño, Martí. El día 3 de febrero hizo un añito. un día frío y de nieve pero divertido como pocos. Mi cuñada alquiló un local con billar, futbolín y piscina de bolas para los más pequeños, y nos lo pasamos genial.

Como en casa les encanta el chocolate, volví a repetir el darkest chocolate de Bea. Un bizcocho super esponjoso y de un sabor suave, nada empalagoso (y eso se agradece en una tarta de fondant, creedme)…no sé si es por el buttermilk o que, pero me encanta, es un éxito asegurado. Y si encima lo rellenáis con una ganache de chocolate negro, y lo humedecéis con un almíbar sin aromatizar…mmmmmm. No os lo puedo describir, lo tenéis que probar.

La receta es bien sencilla, jejeje, aunque he hecho algún mini cambio.

  • 250 g de mantequilla blanda, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar blanquilla
  • 175 g de azúcar moreno
  • 4 huevos L (grandes)
  • 350 g de harina de trigo tamizada
  • 1 cucharada sopera de bicarbonato sódico
  • 1/4 de cucharada de postre de sal
  • 240 ml de buttermilk ó 240 ml de leche con una cuharadita de vinagre de vino blanco, removida y dejada reposar por 15 minutos
  • 60 g de cacao en polvo Valor
  • 150 ml de agua hirviendo, en el que desharemos el cacao

Primero de todo, ponemos a hervir el agua, una vez rompa a hervir se le añade el cacao y removemos hasta que se disuelva. Ha de quedar una textura cremosa y sin grumos. Reservamos para que se enfríe.

Por otro lado, tamizamos la harina, la sal y el bicarbonato todo junto, y reservamos.

Precalentamos el horno a 180º

De manera tradicional:

  1. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa y blanquecina. Podemos usar una batidora eléctrica (es recomendable, si no la tenéis os podéis ahorrar esa semana ir a hacer pesas, jejeje)
  2. Añadimos los huevos uno a uno, hasta que se incorporen bien.
  3. Añadimos un tercio de la mezcla de harina, y batimos. Añadimos la mitad del Buttermilk y batimos. Alternamos la harina y el buttermilk hasta que hayamos acabado con la mezcla.
  4. Por último incorporamos la mezcla de agua-cacao y batimos bien, procurando que el color quede uniforme. Acabar de envolver con la espátula.

Con thermomix:

  1. Con la mariposa puesta, batimos la mantequilla con el azúcar durante 3 minutos a velocidad 3, sin temperatura. Obtendremos una mezcla más blanca y esponjosa.
  2. Sin programar tiempo y a velocidad 3 vamos añadiendo los huevos, uno a uno, por el bocal. Cuando estén bien mezclados, paramos la thermomix y sacamos la mariposa.
  3. Otra vez sin programar tiempo y a velocidad 3, incorporamos un tercio de la mezcla de harna. cuando se haya incorporado, añadimos la mitad del buttermilk. Añadimos harina, buttermilk y harina alternando hasta que esté bien incorporado todo.
  4. Por último, añadimos la mezcla de agua-cacao y batimos bien, hasta que quede uniforme. Acabamos de envolver con la espátula.

Forramos el molde con papel vegetal o bien, lo untamos con mantequilla y lo enharinamos un poco (ojo, una mezcla de cacao y harina, si no os quedará blanquito por fuera, y ya no será el cake más oscuro…).

Horneamos a 175º durante 55-60 minutos. Comprobamos el grado de cocción con un palillo, y ha de salir bien limpio

Sacamos del horno, lo dejamos reposar 10 minutos y pasado éste tiempo, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar en rejilla.

Éste cake es muy tierno, con lo que tenéis que manipularlo con cuidado o de lo contrario se os desmoronará.

La receta del almibar la tenéis aquí.

Y el ganache lo podéis encontrar en ésta de aquí, y os la dejo aquí abajo también

Para la ganache de chocolate:

  • 150 g de chocolate negro
  • 150 g de nata líquida para montar

De manera tradicional:

  1. Poner en un cazo la nata líquida y calentar hasta que rompa a hervir. Le bajamos el fuego y le añadimos el chocolate troceado. Removemos bien hasta que se vea que está totalmente disuelto el chocolate.
  2. Apagamos el fuego y dejamos enfriar en la nevera un mínimo de 6 horas.
  3. Ponemos en un bol y con una varillas eléctricas, montamos como si de una nata se tratara. (De hecho es una trufa cocida que se monta)

Con thermomix:

  1. Poner la nata y el chocolate en el vaso de la thermomix, y ponemos 5 minutos, temperatura 80º y velocidad 2.
  2. Ahora tenemos dos opciones:

(a) Poner el vaso en la nevera, durante 6 horitas. Una vez pasado el tiempo, sacar de la nevera y poner en la thermomix. Poner unos segundos a velocidad 3. Colocar la mariposa y montar a velocidad 3 ½ sin programar tiempo, mirando por el bocal hasta ver que cambia de color, ahí empezará a montarse y con unos pocos segundos más, ya la tendremos montada.

(b) Poner en un bol y meter en la nevera. Pasadas las 6 horas, poner en el vaso de la thermomix con la mariposa puesta, y montar como en el apartado anterior.

Luego lo único que quedará será decorar la tarta. Aquí la oveja más sonriente del mundo mundial (y gorda, también, jejeje)

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